El  gemelo o  músculo gastronemio, es uno de los músculos más importantes y potente  de las piernas, se sitúan en la parte posterior e inferior,  de rodilla a tobillo, y tiene un  papel importante para caminar, correr o estar simplemente de pie.

Los gemelos unen dos articulaciones,  se inicia en el epicóndilo femoral, es decir, por encima de la rodilla, y se unen al tendón de Aquiles (el tendón más potente del cuerpo), para acabar en el calcáneo (hueso  que forma el talón del pie).

Este músculo presenta dos vientres,  gemelo externo o lateral y  el gemelo interno o medial, lo que hace que reciba este nombre.  Pero  está muy estrechamente relacionado con otro músculo más desconocido denominado  sóleo. El sóleo, se sitúa  por debajo del gemelo, al conjunto de gemelo externo, interno y soleo se le denomina  tríceps Sural.

Este grupo muscular (tríceps sural),  nos permite que nuestras piernas nos aguanten cuando estamos en bipedestación, es decir, erguidos y sujetos únicamente por las dos piernas, permitiéndonos en mayor medida andar, correr, o incluso saltar.

Los  Gemelos permiten que llevemos el pie al glúteo o  que nos pongamos de rodillas.

Al igual que el resto de músculos del cuerpo, los gemelos también pueden contracturarse, produciendo dolor al caminar, pesadez o  limitación articular, en  personas deportistas o en personas sedentarias.

MOTIVOS DE LESION O SOBRECARGA EN LOS GEMELOS

Los motivos más comunes por los que los gemelos pueden contactrurarse son:

  • Uso excesivo del mismo: Los gemelos se usan todos los días y a todas horas, por lo que están en continuo movimiento. Sin embargo, una carrera prolongada en el tiempo, una caminata más larga de lo normal, o un ejercicio nuevo que nunca hemos hecho, puede hacer que este músculo se sobrecargue y nos dé una contractura como respuesta.
  • Frío: en verano, la temperatura ambiental que tenemos en España, suele ser bastante elevada, sin embargo, en invierno, o en los sitios cerrados con aire acondicionado, la temperatura ambiente puede bajar, provocando que los músculos se queden fríos y que la sangre no llegue correctamente a ellos. Para evitar esto, lo ideal es calentar siempre antes de realizar cualquier ejercicio, o moverlos poquito a poco despacito, para activar la circulación de la zona, y de este modo evitar posibles problemas futuros.
  • Calzado inadecuado: En muchas ocasiones, pese a que tomamos todas las medidas necesarias, nuestros gemelos se nos contracturan y dan algún que otro problemilla. En estos casos lo que suele ocurrir es que nuestros zapatos no son los adecuados, o a la hora de andar, hemos dado alguna mala pisada en el camino que nos ha provocado una sobrecarga en el músculo causándonos dolor o malestar en la pierna.

Como vemos, son varias las causas que nos pueden provocar una contractura o lesión en el gemelo, pero también son varias las soluciones que tenemos para solventarlas, como puede ser,  calentar el músculo antes de realizar un ejercicio brusco o mantenido en el tiempo, hacer pequeñas movilizaciones del mismo si llevamos mucho tiempo parados, o utilizar un calzado adecuado.

SINTOMAS DE PROBLEMAS EN LOS GEMELOS

Los síntomas más característicos de problemas en el gemelo van a  ser:

  • Molestias o dolor en la parte posterior de la pierna simplemente por el hecho de estar de pie, las cuales se agravarán al caminar.
  • Hinchazón del gemelo, aumentando considerablemente su tamaño, surgiendo lo que se conoce comúnmente como bola.
  • Aumento de la temperatura en la zona afectada
  •  Impotencia articular, no podemos flexionar la pierna, o ponerse de puntillas, siendo a veces imposible realizar este último gesto

TRATAMIENTO DE UN GEMELO CON PROBLEMAS

No obstante, si pese a todas las recomendaciones y consejos nos aparece dolor o molestia, en Centro de Masajes Árnica, podemos ofrecerte una serie de tratamientos para poder disminuirlos y mejorar tu calidad de vida:

  • Diatermia: Con la diatermia trabajamos el músculo en sus estados más problemáticos sin causar dolor, favoreciendo la circulación de la zona, mejorando el metabolismo del tejido, ayudando a  la recuperación de tendones y músculos.
  • Masajes descontracturantes: masajes específicos para la zona, donde conseguiremos que tu músculo se relaje completamente, permitiendo que vuelva a recuperar toda su funcionalidad.
  • Estiramientos: Te ayudaremos a estirar y te enseñaremos las mejores técnicas para recuperar los músculos más castigados.

En el Centro de Masajes Árnica te ayudamos a mantener a raya las malas posturas, a recuperar lesiones y a prevenir el dolor,  para ello disponemos de un gran equipo de profesionales y con años de experiencia.

“soluciones personales en manos de profesionales”

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